Mayra Andrea Kanne Mayra es una artista alemana afincada en el pueblo de Acebo en Cáceres. Empezó a pintar sobre seda hace 20 años cuando estudiaba Bellas Artes en Friburgo, una preciosa ciudad al sur de Alemania, cerca de la selva negra. "Se define asi misma como: "un albaricoque maduro criado al socaire de los vientos del norte, en Alemania, en un bancal de secano". Esta artista aprendió todas las técnicas de la pintura para olvidarlas después. Se sumergió en el mundo para tener algo real que transmitir a sus semejantes hasta que un día, salió de el para encontrar su esencia. La técnica aprendida durante tantos años de esfuerzos y trabajos rutinarios empezó a fluir por sus dedos, saliendo de ellos Círculos, diseños, Y colores. Estos cículos que reciben el nombre de mandalas son un sistema ideográfico utilizado por muchas culturas del mundo como la japonesa, hinduista o budista para expresar una serie de ideas universales y divinas. El mandala es pues, una representación circular a modo de contenedor de espacio sagrado y están formados por una serie de figuras geométricas y simbólicas de color. Sus objetivos son muy variados: desde la ayuda en la meditación, ayuda para curación, para energetizarse. Al igual que los mantras son sonidos que nos ayudan a entrar en nuestro mundo interior y fundirnos con el cosmos, los mandalas intentan realizar el mismo proceso en el campo visual a modo de lo que llamamos mensajes subliminales que van directos a nuestra memoria interior. Meditar sobre un mandala, es pues, interiorizarlo lo más posible para ayudarnos a fundirnos con el Todo y comprender la Verdad. Los mandalas más conocidos son los realizados por los monjes tibetanos sobre el suelo, con granos de arena de colores para destruirlos una vez terminados en símbolo de lo efímero del mundo material.